Investigado por un delito de pornografía infantil: ¿Cuáles son las posibles consecuencias?

  Delitos

Cualquier persona de este país, y seguramente de cualquier país democrático, sabe de sobra cuál es el significado del delito de pornografía infantil. 

El típico “pedófilo” que muestra fotos o videos de menores realizando actos sexuales.

De hecho, en muchos países se lleva un control de quienes cometen este tipo de delito para conocer hasta que punto se reinsertan socialmente de nuevo.

La investigación de un delito de pornografía infantil suele iniciarse tras la detección de material ilícito en dispositivos electrónicos o a través de informes de actividades sospechosas en internet. 

Investigado por un delito de pornografía infantil: ¿Cuáles son las posibles consecuencias?
Investigado por un delito de pornografía infantil: ¿Cuáles son las posibles consecuencias?

¿Qué se considera pornografía infantil?

El mismo Código Penal define el delito de pornografía infantil como aquel material:

  • Que muestre a menores o personas con discapacidad en actividades sexuales explícitas.
  • Que represente órganos sexuales de menores o personas con discapacidad para fines sexuales.
  • Que aparente mostrar a menores en actividades sexuales, salvo prueba de mayoría de edad.

Una vez definido el delito, si una persona es detenida por tenencia, posesión o distribución de pornografía infantil, o por todas ellas, se enfrentará a un proceso judicial de devastadoras consecuencias en caso de ser declarado culpable. 

Proceso judicial por delito de pornografía infantil

Las fuerzas de seguridad, como la Policía Nacional o la Guardia Civil, están equipadas con unidades especializadas en ciberdelincuencia que investigan estos casos con sumo cuidado y profesionalismo. 

Una vez identificado un sospechoso, se suele iniciar un procedimiento judicial y a partir de ahí, declarando el secreto de actuaciones proceder a la entrada y registro en su domicilio o lugar desde donde se cree que tiene el material pornográfico.

Muchas veces, y no son pocas, el sospechoso intuye que le pueden estar investigando y borra o se lleva todo el material de estos lugares. 

En estos casos los investigadores se encuentran que no tienen nada, lo que conlleva no poder detenerle, y en muchas ocasiones tener que cerrar el proceso hasta que se puedan aportar nuevas pruebas concluyentes.

Otras muchas veces, estos registros llevan a la detención del sospechoso y a la incautación de cualquier material pornográfico relacionado.

Tras la detención, el investigado se deberá enfrenta a un proceso judicial que puede durar varios meses o incluso años. 

Durante este tiempo, se analizarán las pruebas y se realizarán las declaraciones, exploraciones de menores y audiencias pertinentes. 

Es obligatorio, pero además esencial, que si estás siendo investigado cuentes con la representación de un abogado especializado en derecho penal. 

Las estrategias de defensa deben ser meticulosamente preparadas ante la seriedad de las acusaciones y de las penas que te pueden ser impuestas, entre ellas la de prisión.

¿Qué penas se pueden imponer por un delito de pornografía infantil?

Si se demuestra la culpabilidad, las penas por producir, distribuir o poseer pornografía infantil son rigurosas. 

Según el Código Penal español, estas van desde tres meses de prisión o multa (posesión para uso propio) hasta nueve años en los supuestos agravados del art. 189.2.  

El siguiente resumen esquemático te dará una mejor idea de las penas que se pueden imponer al acusado de un delito de pornografía infantil:

  1. Penas Básicas (1-5 años de prisión):
    • Captación y utilización: Involucrar a menores o personas con discapacidad en actos pornográficos para crear, financiar o lucrarse de dicho material.
    • Producción y distribución: Crear, vender, o distribuir material pornográfico infantil o que involucre a personas con discapacidad.
  2. Penas Agravadas (5-9 años de prisión), las cuales son aplicables si se dan circunstancias como:
    • Uso de menores de 16 años.
    • Actos particularmente degradantes o vejatorios, o uso de violencia.
    • Involucración de menores en situación de vulnerabilidad.
    • Peligro grave para la vida o salud de la víctima.
    • Involucración de familiares o tutores en la producción del material.
    • Reincidencia en estos delitos.
  3. Circunstancias especiales:
    • Uso de violencia o intimidación: Pena superior en grado a las mencionadas.
    • Asistencia a espectáculos ilícitos: 6 meses a 2 años de prisión.
    • Adquisición o posesión personal: 3 meses a 1 año de prisión o multa.
  4. Responsabilidad de Tutores:
    • Penas para quienes no impidan la prostitución o corrupción de menores bajo su custodia: 3 a 6 meses de prisión o multa.

Además, los condenados pueden enfrentar la inhabilitación absoluta por periodos que pueden superar los veinte años, lo que implica una pérdida significativa de derechos civiles.

Consecuencias sociales y personales

Más allá de las penas impuestas por el tribunal, las personas investigadas o condenadas por pornografía infantil se enfrentan a un estigma social difícil de borrar. 

Este estigma social da lugar a pérdidas de empleo, aislamiento social y daños significativos a su reputación personal y profesional. 

Estas consecuencias sociales son a menudo permanentes y pueden afectar todos los aspectos de la vida del individuo.

Ser investigado por un delito de pornografía infantil en España conlleva graves consecuencias legales y personales. 

La severidad de las penas refleja la importancia que el sistema jurídico español otorga a la protección de los menores y la erradicación de este tipo de delitos en la sociedad. 

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Javier Rincón es abogado penalista con amplia experiencia en defensa penal en Granada y Málaga. Consulta gratuita y sin compromiso en menos de 24 horas.

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